Servicios
búsqueda de ofertas
Aquí es donde nuestro equipo se capacita y forma continuamente para que, en el menor tiempo posible y teniendo en cuenta las necesidades y particularidades de cada cliente, encontrar la mejor oferta posible en cada momento entre la infinidad de opciones disponibles del mercado eléctrico.
Tramitación
Recopilamos toda la documentación necesaria en cada caso para la correcta redacción del contrato de suministro eléctrico por parte de la comercializadora elegida finalmente. Comprobando posteriormente que lo pactado y contratado se ajusta perfectamente en dicho contrato y asegurarnos que no hay cláusulas y servicios ocultos que puedan sorprendernos en un futuro.
reclamaciones
Cualquier asunto relacionado con la facturación es gestionado por nuestro equipo, solicitud de devolución de importe de estimada, cobros indebidos, cargos en factura no siendo aplicables, cortes de suministros, solicitudes de reactivación del suministro, sanciones por excesos de potencia en factura, no recepción de facturas por parte de distribuidora, y toda reclamación posible a distribuidora (FESCA) o comercializadora.
solicitudes
En el año de duración del contrato de suministro eléctrico pueden darse situaciones en las que necesitamos hacer cambios de cualquier tipo en nuestros datos, este proceso suele ser algo tedioso y engorroso. Es algo normal en el sector, puesto que las comercializadoras una vez firmado el contrato de suministro no muestran mucho interés en preocuparse por la necesidad de los clientes en subidas o bajadas de potencia, cambios de titularidad, solicitud de devolución de dinero, consultas generales. Este proceso es sencillo si sabes cómo hacerlo y en Pymeenergy conocemos exactamente todos los procesos y como acortarlos al mínimo.
F.A.Q.
Si tienes alguna otra pregunta ponte en contacto con nosotros
Se trata de un experto del sector de la energía que asesora sobre la gestión energética, por tanto, es capaz de hacer ahorrar en los costes energéticos ya sea de una empresa o un particular.
Ofreciendo alternativas para optimizar y economizar las instalaciones.
Como en todo, los expertos de una profesión hacen más rápido una tarea que los que no lo son, y también están capacitados para hacerla más eficientemente.
La reducción del coste que pagas en tu factura de electricidad se basa en:
Parte fija: Es lo que entendemos por potencia contratada. Este coste está regulado por el Gobierno. Aunque pensemos que no podemos hacer nada por disminuir este coste, en función de la comercializadora eléctrica que escojas, puede haber grandes diferencias.
Parte variable: Nos referimos al precio que pagamos en la energía. Suele haber grandes diferencias entre las comercializadoras eléctricas, incluso más de un 35% entre unas y otras. Tienes que estudiar bien las cláusulas generales y particulares del contrato para que las ofertas sean comparables entre unas y otras.
Cuando formalizamos el acuerdo de contratación con cualquier comercializadora de luz, suelen haber grandes ventajas para que sea atractivo y nos incite a confiar que es la mejor comercializadora en cuestión de precios.
Desgraciadamente la tendencia general de las comercializadoras es que, cuando finaliza ese año de vigencia del contrato y ya no tienen obligación de mantenernos el precio pactado en primera instancia, suben el precio del kW o bien paulatinamente o bien justo a la finalización del contrato de golpe. Causando un impacto inmediato en tu economía.
Qué puede significar estar pagando incluso un 50% más de luz de lo que verdaderamente deberías de pagar.
Costes de generación: generar energía tiene un precio. Por ejemplo, en las renovables, el coste está en los equipos, su supervisión o mantenimiento. En cambio, cuando utilizamos una materia prima como el carbón o petróleo para su generación, dependemos del precio de este producto. Si sube el precio del petróleo, subirá el coste de generación del kWh y lo veremos reflejado en nuestra factura.
Variaciones en el proceso de generación: no siempre es posible controlar la cantidad de energía que se produce. Por ejemplo, los días nublados se produce menos energía solar. Por otra parte, las empresas generadoras de energía también deciden, en previsión del consumo, producir más o menos energía según les pueda ser rentable o no.
Variaciones en la demanda energética: el consumo energético varía a lo largo del día y del año. Por ejemplo, en verano solemos utilizar más el aire acondicionado, mientras que en invierno encendemos la calefacción.
Impuestos y tasas: las empresas comercializadoras tienen que aplicar ciertos gravámenes a sus precios.
Teniendo en cuenta estos factores, sabemos que la demanda y la oferta varían y esto afecta al establecimiento de precio del kWh cada hora del día. Es decir, hay horas en las que apenas se consume energía, por lo que el precio es más bajo (horas valle). Ahora bien, no siempre podemos concentrar nuestro consumo en las horas valle, por lo que debemos buscar una tarifa que se adapte a nuestras costumbres y ajustar el consumo. Hay que tener en cuenta que también podemos ahorrar ajustando potencias, que es uno de los gastos fijos en nuestra factura.
1.Ajustar la potencia eléctrica para ahorrar energía
Buena parte de lo que pagas en tu factura es la potencia contratada: cada 1,15 Kw de potencia suponen casi 50 euros al año. Por eso es fundamental controlar cuánta potencia contratas.
Si en tu casa nunca han saltado los plomos, ni siquiera cuando pones a la vez la lavadora, el horno, el lavavajillas… Puede ser que tengas margen para contratar menos potencia de la que estás pagando.
2. Apostar por la Discriminación horaria
Una tarifa con Discriminación horaria es la mejor manera de ahorrar para casi todos los hogares. Te interesa si eres capaz de concentrar al menos el 30% de la luz que consumes en horario valle (desde las 22 horas hasta las 12; desde las 23 a las 13 en verano). Los hogares que no tienen esta tarifa consumen de media un 50% en horario valle, por lo que sin esfuerzos adicionales podrían ahorrar 80 € al año en su factura de la luz
La discriminación horaria está disponible tanto para los hogares que tienen contratada la Tarifa regulada PVPC, como para los hogares que están con una oferta en el mercado libre.
3. Apagar aparatos en stand-by
El consumo silencioso de los aparatos que están «apagados-pero-encendidos» te sale más caro de lo que crees.
Apagar todo lo que se queda en stand-by (teles, ordenadores, equipos de música…) significa ahorrar un 10% de todo lo que consumes. Para un consumo medio (3.500 kWh/año) esto son 52 euros de ahorro.
4. Ajustar el gasto en calefacción
Una temperatura en casa de 19ºC a 21ºC es razonable. Por la noche es mejor que en los dormitorios baje un poco: entre 15ºC y 17ºC.
Cada grado de más supone un incremento del 7% en el consumo.
Un buen mantenimiento de la CALDERA puede ahorrarte hasta un 15% al año.
Los radiadores deben estar limpios y sin muebles que los tapen (dificulta la difusión del aire caliente).
Los radiadores tienen que apagarse al comienzo de la temporada, en otoño, para que no tengan aire dentro (dificulta la transmisión de calor desde el agua al aire exterior).
5. Usar con inteligencia los electrodomésticos
Elige los programas que funcionan a temperaturas bajas (al calentar el agua es cuando más consumen).
Lavadora: temperaturas entre 40ºC y 60ºC implican un ahorro del 40% en luz.
Lavavajillas: los programas Eco funcionan a unos 50ºC.
Frigorífico: cuida bien dónde esta instalado (alejado de las fuentes de calor, con espacio suficiente), y no te pases poniendo demasiado frío el termostato.
Finalmente nuestra recomendación siempre será que un experto te asesore, siempre hará las cosas más eficientemente y con mas criterio que una persona no experta en la materia.
